La albalinería fue mi primer contacto con las formas y las texturas, al picar una pared aparecían diferentes ideas con las cuales yo me sentía creador. Mientras levantaba una pared nacía un nuevo espacio ante mí.
Sentía las diferentes texturas de los materiales, abriéndome un mundo nuevo donde experimentaba lo
visual y lo táctil. Y sin querer me fui metiendo en la plástica y al arte.
El primer acercamiento a las líneas y colores vinieron de la mano en la creación de pinturas y
dibujos sobre remeras. En la cual aparecían imágenes ligadas a mi mundo musical “El Rock”.
A los 19 años realicé mi primer cuadro en grafito titulado “El Ceibo Enamorado”.
Mi gran pasión nació luego de un viaje que realicé a la provincia de Córdoba donde los artesanos
lograban descubrir del árbol diferentes carteles y figuras por medio del tallado. Los distintos tonos que
se confundían con el paisaje me fueron envolviendo en este maravilloso mundo de expresión.
En el 2000 realicé mi primer escultura “El Grito del Alma” con una cuña de Eucalipto que estaba destinada a ser destruida por el carpintero que la poseía.
En la escasez de oportunidades y apoyo, fui gestionándome un espacio dentro de la cultura de mi ciudad.
Junto a un grupo de jóvenes realice la muestra titulada “Puro Arte Joven Casildense”, con el fin de ganarnos un lugar, digno de expresar nuestros mas profundos sentimientos.
En el año 2000 comencé a pintar en óleo y fui descubriendo la belleza del surrealismo, abstracto, figurativo y expresionismo, poco a poco estos movimientos se fueron reflejando en mis obras.
Mis esculturas fueron aumentando en número y como resultado de esto fui invitado a las diferentes
localidades de mi departamento. Gracias a esto fui ganándome el respeto de mi ciudad.
Después de tanta lucha, mis sueños fueron creciendo y uno de ellos es realizar una exposición
en la ciudad de Buenos Aires. Quisiera destacar que los materiales que utilizo para mis esculturas, son troncos que tienen como fin ser quemados en hornos de ladrillos para su eliminación, todos son árboles de mi ciudad que reciclo con formones, gubias, hachas, lijas, selladores y barnices laqueadas.